“Esta obra es un testimonio de una de las verdades más dolorosas de nuestro tiempo: la belleza agoniza.
El Paisaje debería ser música y ahora es silencio. Debería ser
lumbre, y ahora es solamente oscuridad. Futuro, y en la actualidad
es únicamente un recuerdo que vamos empujando hacia el olvido”.
Fernando Soto Aparicio